No participar en ciertos concursos y haciendo saber el porqué, puede ayudar a cambiar las cosas. Esta es una labor de todas y cada una de las personas que nos dedicamos al diseño gráfico.
Algún argumento para convocantes:
- En los concursos abiertos a todo el mundo, sin discriminar profesión, no se respeta un colectivo de profesionales que durante todo el año está sujeto a gastos e impuestos derivados de su profesión.
- Quienes convocan dichos concursos deben tener una buena infraestructura para la recepción de los trabajo, lo que supone un esfuerzo añadido e inútil.
- Resulta difícil evaluar con coherencia y profesionalidad la cantidad de propuestas que se presentan en un concurso abierto.
- Es necesario dedicar mucho tiempo (tiempo=dinero) para examinar con respeto el trabajo que las personas han realizado. De lo contrario, el convocante incurre en una absoluta falta de ética.
- La imagen que transmiten, quienes organizan este tipo de concurso, entre los profesionales del sector, es la de aprovecharse del trabajo gratuito de persona que no tienen otra opción a nivel profesional.
- Se generan gastos añadidos en la devolución de los trabajos no elegidos. Salvo que no se devuelvan, simplemente se tiren, lo que significa quemar no sólo el trabajo de las personas también los gastos de impresión, etc. lo que resulta indignante.
- ¿Acaso, convocantes, les gustaría que tiraran su trabajo a la basura sin haberlo pagado?
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